La mujer ha viajado siempre, pero durante mucho tiempo la mujer viajera fue vista con desconfianza, salvo que fuera acompañada en el viaje por el esposo, tutor o familiares. La mujer que efectuaba sin compañía masculina un viaje podía ser vista como una aventurera, una rebelde, una amoral o una inconsciente.Este prejuicio incrementaba los riesgos de aquellas que incitadas por la curiosidad, el afán de conocimiento, el amor a la naturaleza, la filantropía o el proselitismo religioso o político, el deseo de encontrar espacios de libertad, o una nueva vida, desafiaban a quienes consideraban que no era propio de su Sexo abandonar el lugar de nacimiento o la residencia familiar.
Hasta fechas relativamente recientes, e incluso hoy en ciertos lugares o países, las infraestructuras de hospedaje o transporte no estaban pensadas para las mujeres.
Los dibujos, fotografías o relatos escritos por viajeras, más numerosos de lo que muchos suponen, incluso cuando estuvieran acompañadas, tuvieron éxito y difusión mucho menor que los de los políticos, exploradores, geógrafos o varones deseosos de recorrer mundo o, en muchos casos que los de los mismos compañeros de viaje con los que compartían experiencia y testimonio, y a menudo se prescindió de las mujeres en las antologías que recogían testimonios plásticos o literarios de los viajeros.
Las sociedades científicas y literarias negaron su apoyo y confianza a las mujeres que se ofrecían a trabajar para ellas hasta avanzado el siglo XIX.
Todo lo descrito empieza a cambiar: investigaciones, traducciones y publicaciones, a veces colecciones de libros, obras unas veces meramente descriptivas y otras enriquecidas por la perspectiva de Género, asociaciones, foros, portales, Webs, concursos de relatos, redes hoteleras y medios de transporte debidamente acondicionados, han propiciado y normalizado los viajes de las mujeres o han contribuido a un mejor conocimiento de éstos y de sus testimonios cuando los hubo en el pasado o cuando se producen hoy.
Incluso cuando no vienen acompañados de estudios que permitan su mejor aprovechamiento, los “libros de viajes” de las mujeres recuperados en los últimos años del olvido, o acogidos por editores con sensiblidad para reconocer su interés o su creciente aceptación en el mercado editorial, indican que su presencia en el espacio público no es un fenómeno tan sólo de nuestros días, y permiten una mejor indagación sobre la mirada de las mujeres de diferentes tiempos sobre el mundo, sobre su cultura, sobre su capacidad literaria o científica, sobre su histórica contribución, tanto tiempo mal valorada, a la construcción de la realidad.
Donde elaboramos planes de viajes solo para mujeres que gusten de viajar solas en un ambiente feliz, armonioso, agradable al gusto de cada una.
< ![CDATA[
Paquetes 2 X 1, ultimos lugares
]]>
Saludos a Noticias Tornare.

